Vender la casa de Marruecos


Las cordiales relaciones entre los ceutíes y los habitantes del norte de Marruecos resultaban muy positivas para ambas partes, no solo en el aspecto económico, sino también desde el punto de vista afectivo, pues se generaron, aparte de las relaciones familiares, otros muchos contactos presididos por verdaderas amistades.

Desde el punto de vista económico, cientos de marroquíes visitaban Ceuta también para comprar en sus tiendas de calidad y supermercados o bien para relacionarse con sus familiares o amigos, generando importantes beneficios para la ciudad. Pero estas ventajas eran de ida y vuelta, por cuanto un buen número de residentes en Ceuta cruzaba la frontera hacia Marruecos para pasar el día o el fin de semana, generalmente a la provincia de Tetuán y haciendo de paso importantes compras, consumos en restaurantes o realizando diversas actividades en esa zona. Hay tiendas, servicios de restauración, hoteles y actividades como el golf con sus empleados, que han debido adaptarse en Marruecos a la nueva situación, perdiendo importantes sumas y empleos.

Igualmente ocurría con los trabajadores transfronterizos incluido el servicio doméstico, que aportaban a Marruecos una ingente cantidad de dinero en divisas, lo que sostenía a muchas familias de la zona cercana a Ceuta y, desde luego, proveían a esta ciudad de mano de obra especializada en muchas actividades laborales

Resultaba curioso observar que mientras los marroquíes compraban en Ceuta productos de alimentación en tiendas o supermercados, muchos residentes en Ceuta adquirían en Marruecos dichos productos de alimentación, lo que prueba que cada parte valoraba más lo ajeno. Esto ha hecho que, tras el cierre de la frontera por Marruecos, estén disparadas las compras de productos alimenticios de Ceuta por españoles, ya que en estos momentos no pueden adquirir fuera dichos artículos.



Las claves






Cierre de la frontera

El cierre de la frontera y la política económica agresiva respecto a Ceuta puesta en marcha por el país magrebí, ha convencido a muchos ceutíes para vender sus propiedades en aquel país ya que mantener a distancia una casa resulta realmente complicado.

Venta de propiedades

Decenas de ceutíes han vendido o piensan liquidar sus propiedades en el norte de Marruecos, a pesar del complicado sistema existente y al ser imposible hacer acto de presencia allí, aunque no cabe duda que por parte marroquí se están dando las facilidades legales de siempre para hacer las transacciones.


La vivienda

Otras de las grandes ventajas que tenía Marruecos y que provenían sobre todo de Ceuta, eran las inversiones en viviendas vacacionales o alquileres. En esta ciudad no resulta lógico tener una segunda residencia por lo pequeño del territorio y la opción de la Península resultaba complicada teniendo la llamada Tamuda Bay cerca, por lo que la mayoría de los ceutíes optaba por comprar un apartamento o vivienda en una de las magníficas urbanizaciones existentes en el norte marroquí o bien arrendarlas. Cientos de miles de euros se fueron exportando e invirtiendo en inmuebles marroquíes en los que residentes de Ceuta pasaron momentos inolvidables. Y estas segundas residencias, para mantenerlas o utilizarlas, generaban beneficios complementarios al norte de Marruecos.

Sin embargo, el cierre de la frontera y la política económica agresiva respecto a Ceuta puesta en marcha por el país magrebí, ha convencido a muchos ceutíes para vender sus propiedades en aquel país ya que mantener a distancia una casa resulta realmente complicado, sobre todo si no existen expectativas de que la situación mejore y no hay posibilidad de contacto.

Así, decenas de ceutíes han vendido o piensan liquidar sus propiedades en el norte de Marruecos, a pesar del complicado sistema existente y al ser imposible hacer acto de presencia allí, aunque no cabe duda que por parte marroquí se están dando las facilidades legales de siempre para hacer las transacciones. Empresas ceutíes como OPI realizan estos trámites con eficacia. Porque es preciso reconocer que existen clientes marroquíes dispuestos a comprar y los precios se mantienen en el vecino país a precios por metro cuadrado similares a los de algunas zonas de la Costa del Sol.

La alternativa para los ceutíes está siendo invertir en la Península y en las costas este u oeste de Andalucía, ya que dada la importante bonificación del 75% en el transporte, es posible pasar los fines de semana o vacaciones fuera de Ceuta, lo que indudablemente también produce distorsiones en el consumo local.


A modo de conclusión



El resumen es que antes del cierre de la frontera, los beneficios estaban repartidos entre Ceuta y el norte marroquí, al menos al cincuenta por ciento porque, quitando por supuesto el comercio transfronterizo o atípico, dichos beneficios eran de ida y vuelta o al menos similares, aunque dependiendo de quién los valore. Y ello sin citar temas sobre los que desgraciadamente no se dispone de datos como la asistencia sanitaria gratuita que se prestaba a extranjeros, la educación y, desde luego, las atenciones en Ceuta a menores no acompañados cuyo número crece cada día.

Parece que alguien no ha hecho bien las cuentas en Marruecos, porque existían importantes aportaciones desde Ceuta, de las que vivían miles de marroquíes, progresaban cientos de negocios y se recibían importantes inversiones inmobiliarias que en estos momentos se encuentran paralizadas, generando desempleo y hasta pobreza.